CONTRASTES, SALVADOR


JCP_0867-Editar

He visto muchas fotos de favelas. Hemos hablado de favelas en clase, en casa y hasta en el bar. He conocido gente que ha vivido en favelas, conozco gente que trabaja en favelas. Sin embrago, des de la ventana del autobús, entrando en la ciudad bahiana de Salvador por la autopista, todas esas favelas apelotonadas unas encima de las otras, todos esos quilos y quilos de tocho juntados con las manos oscuras de sus habitantes, inundan mi conciencia y la sobrecargan de rabia e indignación.

Husmeando por el barrio de Brotas, poniendo atención a cada paso, observo la calle que piso y cada calle que ésta atraviesa. Y de repente a mi derecha nace una escalera de abrupta pendiente que transmite aires humildes y lúgubres a la vez. Presintiendo riesgo en la acción, decido descender algunos escalones para comprobar que aquí, entre edificios y comercios de clase media, convive un enorme barrio de favelas de una clase menos media. Se transforman la luz del sol, el ruido urbano y la presencia de la gente. Y mi yo más responsable y desconfiada discute con mi yo más socialmente consciente y abierta; la primera le dice a la segunda que es arriesgado seguir bajando mientras la segunda le culpa de estar criminalizando a las clases más oprimidas. La primera decide seguir un poco más pero le pide a la segunda que no saque la cámara de fotos. La segunda, la aventurera, saca la cámara y tira cuatro fotos, con lo que la primera empieza a sufrir por su salud. Pasa a mi lado más de un sujeto que me mira extrañado – mi yo desconfiada siente como sus miradas se dirigen apenas y directamente a mi cámara – y des de su pequeña ventana un chico me observa trasmitiendo de todo menos indiferencia. Mi yo temeraria acaba cediendo, me giro e invierto el camino ya hecho. Al pisar el último escalón cambio de dimensión, de vuelta a otra realidad. Aunque la realidad que acabo de pisar me parece más real.

Como algo en medio de Praça da Sé, cumpliendo con lo que de mí se espera como turista occidental. Un niño de unos ocho años pide algunos reales para comer. Y de mí se espera que ese niño sea invisible y que no me suponga un gran esfuerzo de conciencia ignorarlo o despedirlo con alguna frase hipócrita. Me levanto y le acompaño al negocio de al lado donde algún salgado me costará pocos reales – quizás no tenga el nivel económico que se espera de un turista occidental -. El niño me dice que le dé el dinero en mano, que él lo conseguirá más barato, pero yo no acepto, sabiendo de qué va el asunto. Su cuerpo huesudo y su cara, sucios, su gesticulación nerviosa y impaciente, el lagrimal de sus ojos irritado y húmedo. Él insiste e insiste en que le dé el dinero hasta que llega a invadirme un sentimiento de culpabilidad por no dárselo. Se lo doy, y se va corriendo. Su comida será una piedra de una sustancia que anula y aleja su capacidad de darse cuenta de su situación y de su hambruna. Y a mí se me pasa toda hambre.

Paseo por el centro histórico, el Pelourinho. Adoquines y colores. Y, a pesar de la comercialización turística de la zona, muchos atelieres realmente artesanales. E iglesias neoclásicas, góticas, renacentistas, como pegotes, que nada tuvieron que ver con la ciudad ni con su gente. Cualquiera que me conozca lo confirmará – muchos hasta con desdén -, no puedo pasar por delante de una iglesia, ermita o catedral sin intentar entrar y averiguar de qué siglo, estilo y origen es. Sin embargo, estos templos católicos de Salvador no me llaman la atención, ya sé lo que tengo que saber de ellos. Son de los siglos colonizadores, de estilo imperialista y de origen esclavizador. Los únicos templos que resulta imprescindible que aquí visite son los terreiros de candomblé, que aunque sus raíces tampoco sean de este continente, merecen todo mi interés y respeto.

Creo que lo que más me gusta en este mundo, después de disfrutar de algunos placeres inexpresables, es perderme por calles que desprendan historia y leyenda, callejear sola aunque sintiendo el contacto de la gente, guiarme apenas por la vista o el presentimiento; girar a la izquierda porque hay un casita de color verde muy autentica o seguir subiendo porque creo que cuando llegue al final de esta interminable cuesta encontraré una placita con una fuente, y al girarme tendré una foto perfecta. Y resulta que eso estoy haciendo cuando me doy cuenta de que me he alejado del Pelourinho, me he salido del mapa que me han dado en la oficina de información turística. Las calles empiezan a estar más deshabitadas y dejadas. Aun así sigo apreciando las características tradicionales y primorosas en los edificios, y me apetece conocer un barrio sencillo al margen de la mayor atracción turística bahiana. Así que deambulo un poco más hasta que un hombre muy amablemente me informa de que, si no lo hace él, alguien me va a robar la cámara o lo que lleve “ahí”, refiriéndose a mi riñonera, que al parecer le resulta graciosa. Está bien, me recojo toda un poco y sigo andando un poco más rápido, ya sin prestar tanta atención a mi entorno, en dirección a una calle más céntrica. Una pena que, no la inseguridad sino la injusticia social, no me permita de hacer en las grandes ciudades de Brasil, una de las cosas que más me gusta en este mundo.

Berta Camprubí

Noviembre 2013, Goiânia

————————————————————

fotografia de Jordi Camprubí, Rio de Janeiro, abril 2014

Anuncis

la traïció de la UE: l’acord transatlàntic sobre comerç i inversions (ACTI – TTIP)


Aquest és un tema dels que no fan soroll, però constitueix una de les amenaces més grans que plana ara mateix sobre la ciutadania del món, i especialment l’europea.

De què estem parlant? De la negociació opaca entre funcionaris de la Unió Europea i del Estats Units per a desmantellar les normes de protecció existents a una o altra banda (més a l’una que a l’altra), que puguin suposar un obstacle a la capacitat de negoci de les companyies que treballen a un i altre costat de l’Atlàntic , és a dir les MULTINACIONALS.

 

la vella Europa: plaça major de Wroclaw - Polònia
la vella Europa: plaça major de Wroclaw – Polònia

El TTIP posa per davant els interessos dels inversors (que per exemple podran denunciar un estat si fa lleis que considerin que van contra els seus interessos) davant de qüestions essencials com el respecte pels drets socials,  laborals o ambientals que , als llocs on encara en queden, tant han costat d’aconseguir: qüestions sensibles com els del fracking, els transgènics,  la protecció de dades, les patents farmacèutiques…  i tants altres que a la “vella Europa” encara mantenim sota cert control jurídic, poden experimentar una gairebé completa desregulació i passar a regir-se per la llei del més fort, que naturalment no som els ciutadans, sinó les grans corporacions empresarials transnacionals.

Una acord d’aquest abast, amb repercussions tan estructurals, no es debat amb llum i taquígrafs al ple del Parlament Europeu, sinó que el negocien quatre buròcrates, accessibles als lobis. Quan els esborranys estiguin redactats, els eurodiputats que hi tinguin accés (només els membres de la comissió de comerç internacional) el tindran en condicions de secretisme rigorós.

Això sí, les aparences són importants i per salvar-les, la Unió Europea articula un procediment a través del qual tothom pot dir la seva opinió sobre el tractat: es tracta d’un formulari web que a la introducció adverteix que serà necessari invertir 90 minuts per a respondre’l. Vegeu-ho vosaltres mateixos:

Consulta pública sobre modalidades de protección de la inversión y solución de diferencias entre inversores y Estados (ISDS) en la ATCI

Al costat d’aquest formulari farragós, algunes organitzacions alternatives han començat a recollir signatures en una campanya que simplement pretén recollir el NO als mecanismes de protecció de les inversions contra la legislació dels  estats  (ISDS) que el TTIP preten ampliar i consolidar.

Podeu expressar la vostra adhesió signant en aquest web:

http://www.no2isds.eu/

Aquest és un tema que seguirà progressant discretament els propers mesos. No en sentirem a parlar gaire, especialment si no pressionem per a fer-lo emergir de la zona opaca on es troba instal·lat, però si s’implanta tal com l’estan dissenyant els plutòcrates,  les seves conseqüències faran que el nostre món i el dels nostres fills sigui força pitjor.

Els postulats de bona part de l’independentisme català situen fora de la controvèrsia la pertinença a la Unió Europea, segons com hagi de ser l’Europa que aculli un nou estat català val la pena qüestionar també aquest punt.

 


Més INFO:

Article de Raül Romeva a l’Ara: http://www.ara.cat/premium/opinio/TTIP-motius-oposar-shi_0_1161483887.html

Pàgina web dels verds europeus sobre el tema:  http://ttip2014.eu/home.html

Recull d’articles publicats per ATTAC sobre el tema: http://www.attac.es/tag/ttip/

 

 

qualitat democràtica per a definir “el país que volem”


20140529_180146

 

Democràcia és un terme antic i cobejat.  Aquestes dues condicions, al costat del respecte que generalment es professa pel concepte, han fet que al nom de democràcia se l’acompanyi de qualificatius per a lloar-la o blasmar-la,  i més sovint això segon.

Així vam saber de l’inefable democràcia orgànica, i també sovint escoltem queixes sobre la democràcia liberal o parlem que la democràcia representativa ha esdevingut una democràcia segrestada.

L’origen de la democràcia és indubtablement un origen ciutadà que trobem a les ciutats-estat de la Grècia clàssica.  Però aquelles petites organitzacions, uns mil·lennis després, han cedit el terreny a una societat global que internacionalitza els guanys per a poder-los moure per tot el planeta a conveniència dels qui els obtenen, amb independència del mitjans que hagin utilitzat per a obtenir-los, mentre que manté en una òrbita estrictament local els drets dels que hi posen la seva força de treball per a fer-los possibles, sovint en condicions de semi esclavatge.

En aquest context mundial, és fàcil que la qualitat democràtica de les institucions se’n ressenti i que els suposats representants (de qui?) obeeixin abans consignes de determinats grups de pressió econòmics, empresarials, religiosos que dels qui (sempre suposadament) els han atorgat el mandat amb el seu vot.

A Espanya, amb un sistema de llistes tancades i bloquejades, circumscripcions grans i llei d’Hondt, tot plegat resulta gairebé un acudit. Per això, els qui ens reclamem d’un cert pensament progressista, més enllà de les sigles que haguem votat (si és que hem votat), ens podem sentir més representats per determinades actituds personals d’alguns personatges públics, electes o no, que de la tasca ordinària dels teòrics representants,  que veiem actuar gairebé sempre al dictat del que assenyalin els ditets del cap de files a l’hemicicle.

Gestos com els de Mònica Oltra a les Corts Valencianes; Ada Colau al Congreso de los Diputados, Itziar González a l’Audiència o David Fernández a la porta de la redacció de la Directa, per posar alguns exemples, constitueixen  exemples d’actuacions amb les que un bon nombres de ciutadans i ciutadanes ens podem sentir representats. Malauradament són escassos i “el sistema” s’encarrega de fer-los més escassos encara (vegis si no la suspensió temporal de la condició de diputada de Mònica Oltra votada per la majoria del PP a les Corts Valencianes ).

En aquest context, esperar un canvi radical de l’ordre establert per mitjans noviolents sembla força utòpic, el que no vol dir que no sigui legítim i saludable pretendre’l, però pot resultar més realista plantejar-se objectius d’ordre més local, si es vol, com a primeres pedres sobre les que anar bastint l’edifici democràtic que volem.

Un exemple de participació oberta,  directa i democràtica la constitueix el projecte “EL PAIS QUE VOLEM” presentat fa pocs dies al Born de Barcelona.

El Pais que Volem és una iniciativa d’això que en podem dir “societat civil”, a través de la qual  tu, jo o qualsevol persona pot:

obtenir informació sobre com està el nostre país: estadístiques, anàlisis…

– veure quins reptes i propostes altres persones han anat incorporat a la web per expressar com creuen que hauria de ser el nostre país en un futur proper (amb independència o sense) i eventualment mostrar-s’hi d’acord

– o afegir els propis reptes i les pròpies propostes per al país que volem, per compartir-los i fer possible que altres persones s’hi manifestin d’acord.

Fins el desembre de 2014 tothom qui vulgui podrà incorporar els seus reptes i propostes a la web, amb total llibertat (únicament les propostes ofensives seran filtrades). Tancada aquesta fase, entre gener i febrer de 2015 tothom que s’hagi volgut inscriure prèviament podrà participar en la selecció de reptes i propostes a considerar més rellevants o prioritaris per construir el país que volem. Finalment, per Sant Jordi 2015 es publicarà el recull de reptes i propostes que la ciutadania activa en aquest procés hagi determinat que constitueixin el país que volem.

I això de què servirà?

De res i de tot!

Pot ser que constitueixi “només” un fons documental de propostes definides i prioritzades a través d’un procés de participació ciutadana oberta a tothom.

Pot ser que algunes formacions polítiques assumeixin que si aquests reptes i propostes expressen la voluntat de les persones de les que esperen el vot, els haurien d’incorporar als seus programes.

Pot ser que algú s’animi a plantejar per a algun dels reptes o propostes (o per a tots) una consulta ciutadana per a referendar-los i convertir-los en mandat popular.

Pot ser…

Si tens alguna proposta a fer, què hi perds en compartir-la?

(Jo ja n’he fet alguna , a veure si les trobes)

 

por i acció


Des d’avui comparteixo aquesta plataforma amb la Berta, la meva filla periodista en formació, que escriu des del Brasil

JCP_1141

 

POR I ACCIÓ

presos polítics a Goiânia 23 de maig de 2014

per Berta Camprubí

 

“La meva mare, tota paranoica, s’ha posat a amagar llibres avui.”

“El Tiago ja està fora de la ciutat, pots estar tranquil·la.”

“Escolta, si la Gioavanna necessita refugi polític, el pare d’un col·lega que va lluitar en la resistència clandestina durant la dictadura, sap d’un lloc tranquil.”

“No et preocupis, estàs fitxada però no en la llista de busca i captura.”

“Treu la bateria del mòbil i presentat abans d’entrar a la reunió.”

Se m’ha fet estrany sentir frases com aquestes fora de les pel·lícules sobre maquis o llibertàries. Amagar llibres, fugir de la ciutat, haver d’identificar-se entre amics, i ni diuen democràcia. Però al Brasil, com a tot país, hi ha diverses realitats. Alguns segueixen muntant el mercat cap a les set del matí, venent durant tot el dia, i desmuntant-lo cap a les sis de la tarda. Altres segueixen netejant la casa, fent el dinar i alienant-se unes dues hores davant la televisió abans de fer el sopar i seguir netejant.

Tot plegat sense haver tingut cap notícia de que hi ha tres nois de 19 anys que ara es lleven, si han pogut dormir, en una cel·la de la Casa de Presó Provisòria de Goiânia. A les sis del matí, la policia, de metralleta i emmascarada, irrompia a casa seva amb l’ordre d’escorcollar i detenir per danys qualificats, incitació al crim i pertinència a banda o quadrilla. El dia abans el govern federal de Dilma Rouseff aprovava una nova llei antiterrorista dins el context de la Llei General de la Copa – des de quan esdeveniments esportius, o la FIFA vaja, poden canviar al seu gust la legislació d’un país? – , a vint dies de l’inici de l’esperadíssim Mundial. Eren els tres membres amb més empenta i millor oratòria de la Frente de Luta pelo Transporte Público, altrament dits, líders del col·lectiu. També han regirat i confiscat alguns objectes a casa d’altres companys. I resten cinc mandats de busca i captura per ser executats.

Hi ha diverses possibilitats de reacció després d’un acte repressor notori per part de l’Estat. Parlaré de dues: por i acció.

Nanes eliminant el seu facebook o treien el “me gusta” de la pàgina de la Frente de Luta. Nanos amagant-se a casa d’amics de coneguts. Tots els col·lectius, organitzacions i fins i tot partits simpatitzants de moviments socials escrivint notes de repudi, buscant contactes per comptar amb recolzaments i signatures. Plors i nervis. Trucades. Mil versions dels fets. “Són quatre detinguts”, “no, tres”. “Un ha estat detingut però no està a la comissaria”, “l’estaran cosint a hòsties en alguna cantonada”. “No, no l’han arribat a detenir, està amagat a la casa d’estudiants de la universitat perquè allà la policia no té potestat per entrar-hi”, “A mi m’han dit que se n’ha anat a Brasília”…

Pànic, que crea aïllament en grups petits de molta confiança, i es tradueix en la desarticulació d’una resposta a l’atac als drets i llibertats que alguns pensàvem que teníem. Pendents, cada ú des de la seva pantalla, de noves publicacions, d’actualització d’informacions, de noves detencions; sense poder dormir, sense saber ajudar. Nusos a l’estómac, de l’estil “estarà bé allà dins? L’hauran torturat?”, “Hi haurà controls a la carretera? Haurà arribat a casa del seu contacte?”, “No truca perquè no es trobin, o no truca perquè l’han trobat?”. “Seré jo la següent? Estaran veient el contingut de les meves converses privades al Facebook?”. Tensió amarga. Allà on vas, tu només vols parlar d’un tema i t’importen ben poc la resta, quan una persona, veient que tens una nova informació, no s’interessa pel tema, perd el teu respecte, i quan topes amb un discurs tipus “Normal que els detinguin, si cremem autobusos!”, per moltes nits de guitarra i riures que hi hagis compartit, no pots contenir una reacció de to exaltat – o crits – defensant l’ideal. Bé, depèn, provenint d’un individu la ideologia del qual mereix per tu el mateix respecte que una hamburguesa del McDonald’s, pots perfectament arribar a dir-li “sí, tens tota la raó”.

I arriba l’impàs entre por i acció: s’ha convocat una reunió, serà l’endemà a la Facultat d’Educació, a les dues de la tarda. En una altra situació, és més, un dia abans mateix, no et planteges res més enllà de si no et coincideix amb cap altre compromís. Ara tots els altres compromisos han quedat enrere, en una altra dimensió, la realitat social creada per la rutina diària, per les activitats que creen el temps, els mesos, els dies de la setmana, si festiu o dia feiner, fins i tot les hores, s’esvaeixen en una nuvolosa pesada amb un únic pensament. I arriben les inseguretats i les incerteses: “Serà perillós anar-hi?”, “Hi haurà policia esperant a que alguns, com formiguetes, arribem allà per ser detinguts?” “ Hi haurà p2 -policies de paisà- a la reunió, que faran servir el que digui en contra meva després?”. És més, “Faré tot el trajecte fins allà i em trobaré que no hi ha ningú, o quatre gats, i em sentiré encara més sola?”.

I és que et sents sola. Les diferents realitats es manifesten al teu voltant més pròxim; ja són les 3 del matí, alguns també sensibilitzats amb la causa però menys preocupats o amb més experiència a la motxilla activista ja dormen. Així que, en aquell moment, mentre tu, davant la pantalla, llegeixes tota la (des)informació publicada sobre la operació policial i les diverses interpretacions, dones voltes a si anar a la reunió o no, fas mil elucubracions sobre què els passarà, què et passarà, et reafirmes en la teva paranoia, després la negues… Mentre aquesta massa grisa va canviant de forma a la teva ment, a la sala d’ordinadors de la casa d’estudiants – no t’has atrevit a dormir a casa -, a una banda hi tens un friki viciadíssim a un joc de roll, i a l’altre una noia comentant el volum del cul de la finalista de A Voz do Brasil. Solitud: ”Ningú més veu el que està passant?”, casi bogeria: “Serà que estic paranoica i en realitat no n’hi per tant?”.

Al matí següent les dificultats per somriure continuen. L’instint paranoic – o realista – porta la teva mirada cap a la finestra i cap al carrer. “No hi ha policia, i pel menys ha sortir el sol”, amb pluja tot empitjora. El primer que fas és comprovar si hi ha nova informació. Després torna la lluita interna de si anar o no a la reunió. “És una puta reunió! No és pas crim anar-hi, pots anar-hi! Hi has d’anar! Si et quedes a casa seguiràs en el mateix estat d’incapacitat, inutilitat i paranoia, almenys allà trobaràs a companys de lluita”, “I potser em trobo al repressor també… millor no anar-hi, tampoc farà cap diferència la meva presència allà, i quedant-me a casa m’estalvio qualsevol possibilitat d’enrenou…”

Abans de dirigir-te finalment cap a la parada d’autobús et passen pel cap els tres col·legues empresonats. “A ditadura nunca acabou!” repetia sempre un a les manifestacions. Ni tan sols s’ho creia prou quan ho cridava…

I quina sort, al mateix autobús, després de gairebé dues hores d’espera, també hi puja un figura excepcional, coordinador d’un antic partit comunista, que es dirigeix cap al mateix lloc. Primer et tranquil·litza, a ell no l’havies vist mai en una reunió de la Frente de Luta, i sempre éreu quatre arreplegats, així que, com a mínim, hi haurà un arreplegat més. Després les seves paraules augmenten la teva paranoia; tot i treure-li ferro al tema – es tracta d’un home d’uns 65 anys que ja ha sigut pres polític durant la dictadura – et dona una nova informació: “l’activitat política per part d’estrangers és totalment il·legal al Brasil”. I tu que et pensaves que per ser europea ja gaudies de privilegis. I que per ser estrangera tenies menys possibilitats de ser detinguda per voler evitar qualsevol conflicte internacional. Ben equivocada que estaves. Però bé, diverses altres informacions interessants descobreixes amb aquest home, i el simple contacte social d’una altra persona per la que, els fets del dia anterior, han adquirit l’esfera principal de la seva activitat mental ens aquells moments, ja és molt tranquil·litzador.

I arribeu, i pam! La reunió s’ha traslladat a l’auditori perquè no s’hi cabia a la sala! Hi deuen haver unes 200 persones! Cares conegudes, professors, advocats, pares, mares, amics, companys. Quina alegria, egoista en un primer moment: no estic sola! Eufòrica en un segon moment: la por l’hem passat tots, i ara tots junts, passem a l’acció.


Per a més informació:

http://passapalavra.info/2014/05/95539

http://passapalavra.info/2014/05/95466

contra el precariat juvenil, renda garantida


Fa algunes setmanes vam poder assistir a un debat televisiu en prime time sobre el “precariat“.  Vam veure com es presentava una jove graduada universitària que tot i el seu títol només havia pogut trobar feina omplint prestatgeries en un supermercat, amb un sou que amb prou feines arribava al salari mínim. Malauradament no és un cas aïllat.
filosofia e storia
Les estadístiques de l’atur juvenil son alarmants i les històries de frustració que hi ha al darrera, esfereïdores. Joves que han dedicat anys a formar-se per a professions que difícilment necessitaran cobrir llocs de treball en anys. Joves que han acabat uns estudis i miren de sortir endavant pel seu compte, però veuen impossible fer front als compromisos econòmics i de gestió del treball autònom, perquè treballen per empreses sense escrúpols que, si paguen, ho fan tard i malament… ben mirat, cada curs surten nous innocents titulats de les facultats… Joves que veuen i viuen en carn pròpia que pel sistema capitalista que suportem, no son altra cosa que  peces d’un joc d’especulacions i guanys inversemblants de quatre plutòcrates, que es foten del bé comú, com si els seus guanys els poguessin acompanyar més enllà de la tomba.

Les conseqüències d’aquesta situació són conegudes: dificultats per a l’emancipació dels joves respecte els nuclis familiars,  problemes per a la formació de noves unitats de convivència autònoma (que es veuen incrementats per la situació del parc  d’habitatge bloquejat pels bancs per evitar la baixada de preus), taxa de natalitat la més baixa del món (de 12,1/1000 habitants el 2008 a 10,3/1000 el 2012 i baixant) i un sentiment de generació perduda: la primera que col·lectivament viurà pitjor que els seus progenitors i, per tant, la generació en la que es trenca el mite de l’ascensor social.

En aquest context, el plantejament d’una Renda Garantida Ciutadana  constitueix un poderós instrument per revertir l’escenari que hem descrit en els darrers paràgrafs: als arguments ja sabuts o intuïts dels beneficis d’una renda garantida per estimular el consum i, en conseqüència la producció i, de retruc la creació de llocs de treball, n’hi afegim dos no pas menors:

– l‘estímul de l’emancipació juvenil, amb tots els seus beneficis associats, personals i socials; en la mesura que la seguretat d’aquesta renda garantida ha de permetre afrontar amb més determinació el repte d’independitzar-se,  assumir responsabilitats com llogar un habitatge o establir lligams estables i, eventualment tenir fills.

– la lluita contra el “precariat”, doncs difícilment els explotadors sense escrúpols podran mantenir les seves condicions de semi-esclavatge si les seves potencials víctimes saben que disposen d’una alternativa per a no treballar en negre i per un sou de misèria,  de la mateixa manera que la suposada cua d’aspirants a acceptar les condicions lleonines s’haurà desplaçat a les dependències on tramitar la Renda Ciutadana.

El passat 24 de març, el Parlament de Catalunya va acceptar la tramitació d’una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) per a la Renda Garantida Ciutadana, que s’havia presentat el desembre amb 120.000 signatures com aval (més del doble de les necessàries).

Aquest més de juny està prevista la seva tramitació,  que demandarà suport ciutadà.

Siguem-hi amatents!